Una bengala siembra el pánico en un partido de baloncesto en Israel
UN AUXILIAR DE PISTA RESULTÓ HERIDO GRAVE AL ESTALLARLE EN LA MANO
Una bengala de fabricación casera arrojada desde las gradas por un aficionado que todavía no ha sido identificado le provocó la pérdida de tres dedos a Yoav Glitzenstein, un auxiliar de pista que intentó retirar el artefacto mientras se disputaba un partido de baloncesto en Israel. La explosión provocó una gran nube de polvo y humo en un pabellón de Jerusalén lleno para el evento.
Un minuto y medio antes de que acabara el partido, el hincha tiró la bengala al suelo y el guardia corrió inmediatamente hacia ella para sacarla del campo, ya que estaba enfrente del banquillo del Hapoel Holon. No le dio tiempo y explotó en sus manos cortándole tres dedos. El presidente y entrenador del Holon, Miki Dorsman, amenaza con una posible retirada: "La bengala pudo matar a alguien. Personalmente me retiraré de mis puestos en el Holon y nunca más en mi vida volveré a entrenar en la liga israelí, si la Policía no investiga el caso".
Yoav Lizstein, agente de seguridad de la cancha del Hapoel Jerusalén, perdió tres dedos de su mano derecha tras intentar retirar del parqué un petardo lanzado desde la grada. Lizstein ya lo había cogido y procedía a retirarlo cuando de repente estalló en su mano. El herido fue atendido a pie de cancha por el personal médico del Malja Arena y posteriormente fue trasladado al hospital Hadassa, donde fue intervenido quirúrgicamente de su mano.
Jamie Arnold, ex jugador del Joventut, milita actualmente en las filas del Hapoel Jerusalén. El ala-pívot estadounidense no había vivido en su carrera nada semejante a lo que ocurrió en el encuentro frente al Hapoel Holon. “Cuando estalló el petardo todos pensamos que se trataba de un ataque terrorista. Los de seguridad nos dijeron que no era un atentado, pero no nos importaba demasiado lo que nos explicaban. Para nosotros era un acto de terrorismo y estábamos todos aterrados”, cuenta el jugador.
Cuando Arnold conoció lo que realmente había sucedido y el desenlace de los hechos, sólo tuvo palabras de agradecimiento para el guardia de seguridad que retiró el petardo de la cancha. “Realmente aprecio su trabajo. Ese hombre se sacrificó por todos nosotros y evitó que sucediera algo mucho más grave”, afirmaba la estrella del Hapoel Jerusalén, que esperaba que “el fin de la violencia en el deporte israelí esté cerca. Hay que hacer algo. Esto debería acabarse o alguien va a terminar muriendo”.
Fuente: www.marca.com (voy a quitar la foto, que es demasiado brusca... más que nada porque sale el momento exacto)

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